El Gobierno canceló un vencimiento con el FMI por más de USD 800 millones mediante una operación financiera con Estados Unidos

El Gobierno nacional afrontó esta semana un compromiso clave con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y logró cancelar un vencimiento superior a los 800 millones de dólares a través de un mecanismo financiero que incluyó la compra de Derechos Especiales de Giro (DEG) a Estados Unidos.

El ministro de Economía, Luis Caputo, explicó que el pago no se realizó directamente en dólares, sino utilizando esta moneda internacional que emite el propio organismo multilateral y que los países miembros emplean como reserva de valor para saldar deudas entre bancos centrales.

Según detalló el funcionario, Argentina adquirió los DEG a Estados Unidos a precio de mercado y luego los utilizó para cumplir con el vencimiento. “Es una operatoria habitual dentro del sistema del FMI”, sostuvo.

Qué son los DEG

Los Derechos Especiales de Giro son activos de reserva creados por el Fondo que se basan en una canasta de monedas fuertes —como el dólar, el euro y el yuan— y sirven para reforzar las reservas internacionales de los países o para cancelar obligaciones con el propio organismo.

De esta manera, el Tesoro evita transferir dólares físicos directamente, aunque la operación igualmente requiere contar con divisas para comprar esos DEG.

La incógnita por el origen de los dólares

Uno de los interrogantes que surgió tras el pago es de dónde provinieron los dólares utilizados para adquirir esos activos. Desde el Palacio de Hacienda no se precisó si los fondos salieron de reservas propias, de compras al Banco Central o de otra fuente de financiamiento.

En paralelo, las reservas brutas mostraron movimientos en los últimos días y los depósitos del Tesoro en dólares registraron incrementos, aunque no se informó oficialmente el detalle del origen de esos recursos.

Sin vuelta al mercado internacional

En medio de especulaciones sobre una posible emisión de deuda externa, Caputo descartó que el país busque financiamiento en los mercados internacionales por el momento. El ministro aseguró que la estrategia seguirá enfocada en cumplir los compromisos con recursos propios y evitar nuevas colocaciones soberanas.

La idea del equipo económico es que, al no emitir deuda nacional, los inversores vuelquen su capital hacia empresas privadas y provincias, generando financiamiento interno sin aumentar el endeudamiento del Estado.

Mientras tanto, el Gobierno continúa atravesando un calendario exigente de pagos con organismos internacionales y acreedores, en un contexto donde cada vencimiento resulta clave para sostener la estabilidad financiera.