El aumento del uso del crédito también viene acompañado por mayores dificultades para cumplir con los vencimientos. Según el Banco Central de la República Argentina (BCRA), la mora de las financiaciones a las familias alcanzó el 12,8% en junio de 2026.
Cuando una persona no puede afrontar una cuota o el resumen de la tarjeta, la deuda no desaparece. El incumplimiento puede generar intereses y afectar la situación crediticia, dependiendo del tiempo transcurrido y de las condiciones del contrato.
Qué pasa con una deuda impaga
El BCRA reúne información sobre préstamos, tarjetas y otras financiaciones en la Central de Deudores del Sistema Financiero.
La consulta permite conocer qué entidad informó una financiación, el monto adeudado y la situación asignada. La información disponible comprende los últimos 24 meses.
Ante dificultades para pagar, una de las principales recomendaciones es contactar a la entidad antes o inmediatamente después del vencimiento y consultar alternativas de refinanciación o reestructuración.
Si no se puede pagar la tarjeta
Existen diferencias entre cancelar el resumen completo, realizar el pago mínimo o no efectuar ningún pago.
Al pagar solamente el mínimo, el saldo restante queda financiado y genera intereses de acuerdo con las condiciones de la tarjeta. Por eso, antes de elegir esta opción conviene conocer cuánto quedará pendiente y cuál será el costo de financiarlo.
Qué ocurre con un préstamo
En los préstamos personales, una cuota impaga mantiene vigente la obligación y puede generar cargos previstos en el contrato. Además, el incumplimiento puede quedar registrado en la información crediticia.
Solicitar un nuevo préstamo para cancelar deudas anteriores puede ser una alternativa en algunos casos, pero es fundamental comparar el Costo Financiero Total (CFT). Una cuota más baja no necesariamente significa que el crédito sea más barato, ya que puede extenderse durante más tiempo y aumentar el monto total a pagar.
Qué hacer cuando los ingresos ya no alcanzan
Lo más importante es evitar ignorar el problema. Se recomienda:
- Conocer exactamente cuánto se debe y qué vencimientos están pendientes.
- Contactar al banco o entidad acreedora.
- Consultar las opciones de refinanciación disponibles.
- Comparar tasas, cantidad de cuotas, gastos y monto total a devolver.
- Revisar la situación registrada en la Central de Deudores del BCRA.
- Evitar asumir una nueva deuda sin analizar previamente su costo.
Actuar a tiempo puede permitir encontrar alternativas antes de que el atraso se profundice y tenga un mayor impacto sobre la situación financiera.