El encargado de Negocios brasileño en Buenos Aires, Eduardo Uziel, aseguró que la postura de su país sobre las Islas Malvinas se mantiene como una política de Estado.
Brasil volvió a expresar su respaldo al reclamo argentino por la soberanía de las Islas Malvinas, en un contexto marcado por el fuerte distanciamiento político entre los presidentes Javier Milei y Luiz Inácio Lula da Silva.
La posición fue ratificada por el encargado de Negocios de Brasil en Argentina, Eduardo Uziel, durante la celebración del aniversario de la independencia brasileña realizada en el Teatro Colón.
Durante su discurso, el diplomático sostuvo que el respaldo brasileño a la Argentina sobre la cuestión Malvinas se mantiene desde 1833 y lo definió como una política de Estado basada en la convicción.
Uziel también destacó la importancia histórica de la relación entre ambos países y llamó a preservar los vínculos bilaterales más allá de las diferencias políticas entre los gobiernos.
“Los presidentes pasan, los países quedan”, fue una de las frases utilizadas por el representante brasileño para remarcar la necesidad de mantener una relación estratégica entre Argentina y Brasil.
Una relación bilateral atravesada por las diferencias
La ratificación del apoyo brasileño se produce mientras la relación entre Milei y Lula atraviesa un período de marcada tensión.
Uno de los principales puntos de conflicto fue el respaldo público del presidente argentino a Flávio Bolsonaro, quien competirá en las elecciones brasileñas previstas para el 4 de octubre.
En agosto, Brasil retiró a su embajador en Buenos Aires, Julio Bitelli, y dejó temporalmente la representación diplomática en manos de un encargado de Negocios. En paralelo, el embajador argentino en Brasil, Daniel Raimondi, regresó al país.
A pesar de este escenario, desde Brasil buscaron remarcar que las diferencias entre los gobiernos no deberían afectar los lazos históricos entre ambas naciones.
Malvinas, una postura que Brasil mantiene
El respaldo brasileño al reclamo argentino se conoció además pocos días después de que Milei anunciara nuevas medidas destinadas a impedir la explotación de recursos naturales en las Islas Malvinas y otros territorios del Atlántico Sur.
De esta manera, mientras el vínculo político entre Milei y Lula continúa atravesando dificultades, Brasil mantiene su histórica posición diplomática favorable al reclamo argentino por la soberanía de las islas.
La evolución de la relación entre ambos países podría quedar marcada por el resultado de las elecciones brasileñas del próximo 4 de octubre.