El Xeneize superó el 1-0 de la ida en La Bombonera con una victoria por 3-1 en Río de Janeiro, gracias a un gol de Leandro Paredes a pesar de una lesión, y se clasificó para la definición del torneo continental.
Boca comenzó el encuentro con intensidad y, a los tres minutos, Lautaro Di Lollo abrió el marcador de cabeza tras un córner cobrado por Lautaro Blanco. Dos minutos después, Leonel Flores amplió la ventaja tras un corte que dejó sin opciones al arquero rival. El segundo tanto llegó al minuto 33, cuando un pase filtrado de Flores encontró a Merentiel, que definió con un remate que venció al guardameta brasileño.
El Vasco da Gama respondió en la segunda mitad. A los 20 minutos del complemento, José Luis Rodríguez igualó el marcador con una volea precisa, reavivando la esperanza del equipo brasileño y acercando la serie a la definición por penales.
Sin embargo, el capitán de Boca, Leandro Paredes, que jugó con una lesión muscular, se convirtió en el héroe del partido. Desde fuera del área, ejecutó un potente disparo que, con la ayuda del arquero rival, se coló en la red y devolvió la ventaja al Xeneize, sellando la remontada y la clasificación a la final.
Con el 3-1 en el marcador, Boca cerró la serie 4-2 en el global y se medirá en la final de la Copa Sudamericana el próximo sábado 21 de noviembre en Barranquilla, contra el ganador del duelo entre Atlético Mineiro y Montevideo City Torque.
En la conferencia de prensa posterior al partido, el técnico Rodolfo Arruabarrena destacó la entrega del equipo: “Tuvimos un grupo que la sufrió y ahora quiere hacer historia”. Por su parte, Paredes calificó la noche como “una de las más importantes de mi carrera” y elogió a sus compañeros: “Hicimos un partido perfecto”.
El Xeneize, además de la Sudamericana, mantiene viva la posibilidad de sumar la Copa Argentina, la Supercopa, la Anual y seguir compitiendo por el título del Clausura, lo que lo coloca como candidato a conseguir varios trofeos en 2026.