A medida que se acerca la segunda vuelta en Colombia, la atención se centra en la carrera presidencial en Perú, donde Keiko Fujimori mantiene una ventaja estrecha sobre Roberto Sánchez. Mientras tanto, en Colombia, Abelardo De La Espriella y Iván Cepeda se enfrentarán en un competitivo balotaje este domingo.
En Perú, el conteo de votos continúa después de casi dos semanas del balotaje, con Fujimori liderando por un margen de 39.115 votos. Aunque aún hay alrededor de 140.000 votos impugnados por revisar, la tendencia parece irreversible a favor de Fujimori, quien podría convertirse en la primera mujer elegida directamente para la presidencia de Perú. El partido de Sánchez ha presentado recursos legales para anular votos a favor de Fujimori y ha convocado protestas en Lima, pero las misiones de observación electoral de la Organización de los Estados Americanos y la Unión Europea han afirmado que la votación se desarrolló con normalidad.
En Colombia, De La Espriella y Cepeda se preparan para un balotaje que promete ser competitivo. De La Espriella, un abogado y empresario sin experiencia política, se ha presentado a sí mismo como un salvador antiestablishment capaz de reactivar la economía de Colombia y restaurar el orden. Cepeda, por su parte, promete profundizar las reformas económicas y sociales del presidente Gustavo Petro y continuar las conversaciones de paz con los grupos armados. Según el politólogo Ignacio Labaqui, si De La Espriella gana, se consolidará la tendencia de derrotas oficialistas y triunfo de candidatos de derecha en América Latina.
La elección en Perú y el balotaje en Colombia son solo dos ejemplos de la tensión electoral que se vive en América Latina en este momento. La región está experimentando un cambio político significativo, con una tendencia creciente hacia la derecha y una mayor alternancia en el poder. Según Labaqui, “la elección de Perú confirma algo que se ha venido dando a lo largo de esta década: hay más alternancia que triunfo de incumbentes. En Perú nunca ganan los incumbentes, siempre hay alternancia, porque llegan en tan mal estado los partidos del gobierno que siempre gana un candidato opositor”.