Las acciones de Intel caen 30 % en Wall Street, peor caída en 45 años

Intel proyectó ingresos de entre 15 000 y 16 000 millones de dólares para el último trimestre, por debajo de los 17 000 millones esperados por los analistas, lo que desencadenó una venta masiva de sus acciones.

Las acciones del gigante de los semiconductores se desplomaron hasta un 30 % este viernes, marcando la mayor caída diaria desde noviembre de 1982. El descenso arrastró al Nasdaq, que perdió casi un 3 % en la jornada.

La empresa indicó que sus ingresos del cuarto trimestre se ubicarán entre 15 000 y 16 000 millones de dólares; el promedio de los analistas esperaba alrededor de 17 000 millones, y algunas estimaciones superaban los 18 000 millones.

Intel atribuye la presión a una combinación de factores. La división de computadoras personales, que fabrica procesadores para notebooks y equipos de escritorio, vio sus ingresos caer un 5,1 % interanual, alcanzando los 8,100 millones de dólares. En contraste, el negocio de centros de datos e inteligencia artificial creció un 78 %, llegando a 7,320 millones de dólares.

El aumento de la demanda de IA ha disparado la necesidad de chips y de memorias, pero la escasez de estos últimos, producidos por Samsung Electronics, SK Hynix y Micron Technology, ha encarecido las notebooks y computadoras de escritorio, reduciendo la demanda de los procesadores de Intel.

El director ejecutivo, Lip‑Bu Tan, reconoció la dificultad para abastecer a los clientes y expresó su decepción: “Estoy un poco decepcionado por no poder satisfacer los requerimientos de los clientes”. También advirtió que el fuerte aumento de los precios de las memorias “podría convertirse en un problema muy grave en 2027”.

Otro elemento que pesa sobre la compañía es la explosión ocurrida en su planta de Kiryat Gat, Israel, que habría limitado la capacidad de producción y podría generar una pérdida de aproximadamente 600 millones de dólares en ingresos durante dos trimestres.

Intel elevó su previsión de inversión de capital para 2026 a 20 000 millones de dólares y anticipó mayores desembolsos en 2027, al tiempo que señaló que no espera generar flujo de caja positivo en ese período. Estas cifras alimentan la incertidumbre sobre su capacidad para financiar la expansión sin comprometer sus finanzas.

En el contexto de la carrera por la supremacía en IA, la empresa sigue rezagada frente a competidores como Nvidia, que lidera el mercado de componentes para inteligencia artificial. Las dudas sobre la capacidad de Intel para capitalizar el crecimiento de la IA, sumadas a los retos productivos y financieros, explican la abrupta caída de sus acciones.