El fundador de Microsoft publicó un extenso ensayo en el que señala que la inteligencia artificial provocará una disrupción estructural del mercado laboral y sugiere reservar ciertos puestos para humanos y gravar a los robots y al uso de IA.
Bill Gates difundió el 26 de agosto de 2026 un ensayo titulado *The turbulent AI era is here. The choices we make now are critical* en su sitio personal Gates Notes. En él sostiene que la llegada de la IA será “uno de los períodos más turbulentos de la historia humana” y que gobiernos, empresas e instituciones no se están preparando con la rapidez necesaria.
El autor advierte que muchos puestos desaparecerán para siempre, a diferencia de una recesión que puede revertirse. Según su análisis, los empleos de nivel inicial y medio –ventas, atención al cliente, ingeniería de software y asistencia legal– serían los primeros en verse afectados, seguidos de tareas más cualificadas como análisis de datos, evaluación de créditos o clasificación de pacientes.
Un estudio del Stanford Digital Economy Lab citado por Gates muestra que entre fines de 2022 y septiembre de 2025 el empleo de jóvenes de 22 a 25 años cayó un 6 % en ocupaciones con alta exposición a la IA, mientras que entre los de 35 a 49 años aumentó más de un 8 % en los mismos sectores.
Gates subraya que la velocidad de la transformación supera a revoluciones anteriores como la mecanización agrícola o la expansión de Internet. La IA ya funciona en dispositivos existentes, entiende lenguaje natural y se adapta a procesos humanos, lo que permite reemplazar y, en algunos casos, superar la cognición humana.
En Argentina, un relevamiento citado por El Economista indica que el 88 % de los profesionales ya utiliza herramientas de IA en sus labores, a menudo sin que sus organizaciones cuenten con políticas formales. La presión competitiva, según Gates, impulsa a las empresas a automatizar para reducir costos y precios, lo que a su vez obliga a sus rivales a hacer lo mismo.
Respecto a la robótica, Gates prevé que antes de que termine la década los robots inteligentes competirán con trabajadores humanos en tareas físicas como la construcción y la hotelería, combinando software avanzado con capacidad de actuar en el mundo real.
Como respuesta, el empresario propone crear una categoría de empleos “Human Reserved”, es decir, puestos que la sociedad decida mantener exclusivamente para personas aunque la tecnología pueda realizarlos, al estilo de una reserva natural. Además, sugiere gravar a los robots y al uso de IA para financiar programas de reconversión laboral y mitigar el impacto social.
Gates concluye que la forma en que se estructure la economía alrededor del empleo dependerá de las decisiones que se tomen hoy, antes de que la automatización reduzca de manera significativa la cantidad de trabajo disponible.