En un partido intenso y con varias oportunidades, Bélgica no pudo superar a Irán y empató 0-0 en Los Ángeles, poniendo en riesgo su clasificación en el Grupo G del Mundial. A pesar de dominar gran parte del partido, el equipo europeo no pudo convertir sus oportunidades en goles y se vio obligado a conformarse con un empate.
El partido comenzó con una acción polémica cuando Lukaku impactó un planchazo en la rodilla del arquero iraní Beiranvand, lo que generó una tarjeta amarilla para el delantero belga. A pesar de esto, Bélgica asumió el protagonismo y generó las mejores ocasiones, pero la solidez defensiva de Irán impidió que anotaran. La ocasión más clara de los primeros minutos fue para Irán, con un remate de Hossein Kanaani que exigió una buena respuesta del arquero Courtois.
En el segundo tiempo, Bélgica mantuvo la iniciativa y estuvo cerca de romper el empate en varias ocasiones. De Cuyper quedó de frente al arco, pero la intervención de Beiranvand evitó el gol. Sin embargo, el partido cambió a los 65 minutos cuando el defensor belga Nathan Ngoy fue expulsado por una falta a Taremi, lo que dejó a su equipo con diez jugadores. A pesar de esto, Irán no logró aprovechar la superioridad numérica y Bélgica siguió mostrando ambición, estando a centímetros de llevarse la victoria en la última jugada.
El empate deja al Grupo G completamente abierto, con ambos equipos con apenas dos puntos. Bélgica enfrentará a Nueva Zelanda en la última fecha, con la obligación de ganar para no repetir la eliminación prematura en fase de grupos que sufrió en el Mundial de Qatar 2022. El equipo europeo deberá mejorar su eficacia en el ataque si quiere avanzar en el torneo.