Una multitud colmó la Plaza de Mayo en el Día de la Memoria, para conmemorar los 50 años del último golpe de Estado en Argentina. Bajo la consigna “Memoria, verdad y justicia”, más de 50.000 personas se reunieron para recordar y rechazar el golpe que derrocó a la ex presidenta Isabel Perón en 1976.
La marcha comenzó con columnas de diferentes agrupaciones políticas, de derechos humanos y sindicatos, que se dirigieron hacia la Plaza de Mayo. Los organismos de derechos humanos levantaron un palco delante de la estatua de Manuel Belgrano, con el lema “A 50 años del golpe genocida: El mismo plan, la misma lucha”. La Plaza de Mayo y sus calles adyacentes se llenaron de familias, políticos, militantes y activistas, en una jornada marcada por el recuerdo del golpe de Estado de 1976.
El gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, destacó que la multitud presente en la Plaza de Mayo muestra que “los negacionistas ya fracasaron” y que la memoria y la justicia siguen siendo una prioridad para la sociedad argentina. La marcha también contó con la participación de dirigentes de la Coalición Cívica, el Frente Renovador y el radicalismo, entre otros.
El acto central de la jornada tuvo lugar en un escenario montado en la Plaza de Mayo, donde se sentaron referentes de derechos humanos como Estela de Carlotto, Taty Almeida y Pérez Esquivel. En su discurso, Taty Almeida afirmó que “la única deuda es con el pueblo” y pidió lanzar un “plan de lucha” contra la reforma laboral y el FMI.
La jornada concluyó con la consigna tradicional de los organismos de derechos humanos: “¡30.000 detenidos-desaparecidos, presentes!”. La marcha por la memoria en Plaza de Mayo fue un recordatorio poderoso de la importancia de preservar la memoria y luchar por la justicia en Argentina.