El Gobierno volvió a aplicar restricciones sobre la compra de dólares financieros con el objetivo de frenar el conocido “rulo” cambiario. La Comunicación “A” 8336 del Banco Central establece que cualquier persona o empresa que adquiera dólar oficial deberá esperar 90 días antes de poder operar con dólar MEP o Contado con Liquidación (CCL), y lo mismo aplica a la inversa.
Esto significa que quienes compren dólar oficial hoy, por ejemplo, recién podrán volver a operar con dólares bursátiles en diciembre. La medida afecta únicamente al mercado formal —bancos y casas de bolsa— y no al dólar blue, aunque su cotización podría verse impactada por el aumento de demanda.
Tras el anuncio, los dólares financieros reaccionaron con fuerza: el CCL subió casi $92 y el MEP avanzó más de $86, ampliando la brecha con el dólar oficial a niveles de hasta el 10% en algunos cruces. Según especialistas, la menor liquidez en los dólares bursátiles genera menos oportunidades de arbitraje, lo que podría provocar movimientos bruscos en las cotizaciones y aumentar la presión sobre el dólar oficial en períodos de alta demanda estacional, como la liquidación del agro.
El objetivo de la medida es evitar ganancias rápidas por diferencias de cotización y proteger las reservas del Banco Central, aunque no elimina la presión sobre el mercado cambiario, que sigue siendo uno de los temas más sensibles de la economía argentina.