Un estudio científico ha alertado que alrededor del 25% de los partidos del Mundial 2026 podrían disputarse bajo calor extremo y condiciones térmicas riesgosas para jugadores y espectadores. El torneo se llevará a cabo en Estados Unidos, México y Canadá, y los expertos advierten que las temperaturas extremas podrían afectar el rendimiento deportivo y aumentar el peligro de deshidratación, golpes de calor y agotamiento físico.
El estudio, realizado por la organización internacional World Weather Attribution, indica que aproximadamente un cuarto de los 104 encuentros previstos podrían desarrollarse bajo niveles de estrés térmico superiores a los recomendados por la Federación Internacional de Futbolistas Profesionales (FIFPRO). Incluso, cinco partidos podrían disputarse en condiciones que expertos consideran inseguras. La preocupación se debe a que muchas sedes cuentan con estadios abiertos y sin refrigeración, especialmente en ciudades como Miami, Kansas City y Filadelfia, donde las temperaturas durante el verano boreal suelen superar ampliamente los 30 grados.
Los investigadores utilizaron el índice WBGT, que mide la combinación entre temperatura, humedad, radiación solar y viento para determinar el impacto del calor en el cuerpo humano. Según FIFPRO, a partir de los 26°C de WBGT el estrés térmico ya representa un riesgo para la salud y deberían aplicarse pausas obligatorias para hidratación. El informe sostuvo que el cambio climático incrementó considerablemente el riesgo respecto al Mundial de 1994, también organizado en Estados Unidos.
Además de los futbolistas, las advertencias incluyeron a los hinchas que asistirán a los estadios y fan zones. Científicos señalaron que miles de personas podrían permanecer durante horas expuestas al sol y a temperaturas extremas, muchas veces sin suficiente ventilación. Frente a las críticas, FIFA aseguró que implementará medidas preventivas durante el torneo, como pausas para hidratación, asistencia médica reforzada y posibles modificaciones horarias para evitar los momentos de mayor temperatura. Sin embargo, especialistas consideraron insuficientes esas acciones y reclamaron protocolos más estrictos, incluyendo la posibilidad de suspender o postergar encuentros si el calor supera determinados límites. También solicitaron programar más partidos en horarios nocturnos.