Macron condena la ola de disturbios en Francia y anuncia medidas de seguridad

El presidente francés calificó los hechos de “ira y vergüenza”, ordenó reforzar la seguridad y convocó a un diálogo nacional ante protestas contra el costo de vida.

El mandatario Emmanuel Macron denunció ayer, en un mensaje televisado de diez minutos, la violencia, los saqueos y los enfrentamientos que se registraron en varias ciudades del país durante las protestas contra el aumento del costo de vida. “Esta noche todos sentimos ira y vergüenza”, afirmó, y anunció una serie de medidas para restablecer el orden.

Entre las decisiones anunciadas, los prefectos podrán prohibir concentraciones en zonas vulnerables para proteger edificios públicos, comercios y espacios urbanos. Además, el presidente exigió al ministro del Interior, Laurent Nuñez, una revisión de la actuación policial y la publicación de los procedimientos utilizados, para garantizar total transparencia.

Los daños materiales provocados por los disturbios se estiman en cientos de millones de euros, aunque aún no hay una evaluación definitiva. Según el Ministerio del Interior, el saldo de los hechos incluye 2 397 detenidos en todo el país y 997 policías y gendarmes heridos.

Las protestas del sábado movilizaron, según cifras oficiales, a unas 550 000 personas; los organizadores, sin embargo, estiman una participación superior a los 800 000 manifestantes. El domingo se registraron nuevos enfrentamientos en la plaza de la República, en París, y saqueos en al menos tres comercios, entre ellos los grandes almacenes BHV cercanos al Ayuntamiento. La Prefectura de Policía informó que en esos episodios fueron detenidas al menos 25 personas.

La oposición criticó fuertemente el discurso de Macron. Jordan Bardella, presidente de Agrupación Nacional, lo calificó de “lamentable” y acusó al Gobierno de incapacidad para garantizar la seguridad. Marine Le Pen sostuvo que el presidente carece de crédito y autoridad, mientras que representantes de la izquierda radical, como Manuel Bompard de La Francia Insumisa, lo tacharon de irresponsable por no ofrecer soluciones concretas a las demandas sociales.

Para intentar descomprimir la crisis, Macron anunció que el primer ministro, Sébastien Lecornu, convocará en los próximos días a representantes políticos, sindicatos, organizaciones estudiantiles, autoridades locales y parlamentarios con el objetivo de elaborar propuestas que atiendan los reclamos económicos y sociales.

El anuncio se produce a seis meses de la primera vuelta de las elecciones presidenciales, en un contexto en que los sondeos sitúan a la derecha y a la izquierda radical en posiciones fortalecidas. Antes de iniciar una gira por países del Golfo Pérsico, Macron pidió que la campaña electoral se desarrolle dentro del debate democrático y el respeto institucional, alejada del “desorden y la destrucción”.