Justicia por Magalí Vera: Condenaron a Javier Cerfoglio a reclusión perpetua por femicidio

En un fallo unánime, el Tribunal Oral en lo Criminal N° 1 de Necochea dictó la pena máxima para Cerfoglio. Los jueces consideraron probado que el acusado asesinó a su pareja y simuló un accidente en el río para encubrir el crimen.

Este lunes, la ciudad de Necochea vivió una jornada marcada por el pedido de justicia que finalmente halló eco en los tribunales. El Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N° 1 dictó la sentencia de reclusión perpetua para Javier Cerfoglio, hallado culpable del femicidio de su esposa, Magalí Vera.

La resolución de los magistrados fue contundente y unánime. Cerfoglio fue condenado por el delito de homicidio cuádruplemente agravado, bajo las figuras de:

Vínculo: Por su relación matrimonial con la víctima.

Ensañamiento: Por el sufrimiento innecesario infligido.

Alevosía: Por actuar sobre seguro y sin riesgo para él.

Violencia de Género (Femicidio): Al enmarcarse el ataque en un contexto de violencia machista persistente.

El caso que conmocionó a la región

El juicio permitió reconstruir las últimas horas de Magalí Vera. Según quedó acreditado, Cerfoglio agredió físicamente a su esposa antes de subirla por la fuerza al vehículo familiar. En un intento por ocultar el ataque, el ahora condenado condujo deliberadamente hacia el río, sumergiendo el automóvil con Magalí en su interior.

Si bien la defensa intentó sostener la hipótesis de un trágico accidente, las pruebas periciales y los testimonios presentados por la fiscalía fueron determinantes para demostrar que la víctima murió por asfixia por sumersión tras quedar atrapada en una situación de total indefensión.

Un fallo necesario

Durante la lectura del veredicto, el clima en las inmediaciones del tribunal reflejó el peso emocional que este caso ha tenido para la comunidad de Necochea. Organizaciones sociales y familiares de la víctima acompañaron el proceso, exigiendo que la condena fuera ejemplar.

Con esta sentencia, la justicia local cierra un capítulo doloroso, reafirmando la aplicación de la máxima pena para crímenes de odio y violencia de género. Desde la familia de Magalí manifestaron que, aunque el dolor persiste, el fallo brinda “paz y la sensación de que se hizo justicia”.