En la actualidad, seis de cada diez inquilinos se ven obligados a solicitar créditos o utilizar sus ahorros para poder pagar el alquiler, lo que refleja un aumento significativo en el endeudamiento de las familias para afrontar gastos corrientes. Según un informe de la Fundación Tejido Urbano, el 57,6% de las familias inquilinas se endeudó o utilizó sus ahorros para pagar el alquiler, lo que marca una suba sostenida desde el 46,2% registrado en 2022.
La situación se vuelve aún más grave en los grandes centros urbanos, como el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y la Ciudad, donde la asistencia financiera para solventar la economía doméstica alcanza al 63,2% y el 69,7% de los inquilinos, respectivamente. En estas zonas, el uso del capital reunido previamente o el acceso a préstamos es más intenso, con un 18,7% de los inquilinos en el AMBA y un 17,9% en la Capital Federal que recurren a préstamos bancarios.
La utilización de los ahorros fue la primera respuesta para afrontar la pérdida de poder adquisitivo, y alcanzó un pico de 42% en 2024 y se ubicó en 39,6% en 2025. Sin embargo, el nivel de deuda ha aumentado significativamente, sobre todo mediante mecanismos financieros, lo que implica un riesgo extra. “Cuando el alquiler se financia con crédito, dejamos de hablar de un problema habitacional para hablar de una espiral de insolvencia”, alertó el investigador de la Fundación Tejido Urbano Matías Araujo.
Las familias ya han reducido la superficie, la calidad y la localización de sus viviendas, por lo que el costo habitacional opera como un gasto rígido que redefine el resto de las decisiones económicas. El uso de crédito bancario creció del 10,6% al 18,1% en el mismo período, lo que evidencia un cambio estructural en la forma en que las familias afrontan el costo del alquiler. Según Tejido Urbano, el 41,4% de los inquilinos pertenece a los sectores más bajos y otro 41,1% a los segmentos medios, lo que significa que ocho de cada diez inquilinos se concentran en esa franja de ingresos con dificultades crecientes.