El gobierno británico llamó a la diplomática Mariana Plaza para rechazar la iniciativa de Javier Milei de iniciar un arbitraje bajo la Convención de la ONU sobre el Derecho del Mar, con el objetivo de frenar la explotación petrolera del proyecto Sea Lion en las Islas Malvinas.
El Reino Unido manifestó que la medida argentina “intenta socavar los derechos y medios de vida de los habitantes de las Islas Malvinas” y defendió la legalidad de las actividades hidrocarburíferas en la zona.
El lunes pasado el presidente argentino, Javier Milei, recurrió a la Convención de la ONU sobre el Derecho del Mar (CONVEMAR) para iniciar un arbitraje internacional contra el Reino Unido y detener el proyecto petrolero Sea Lion, liderado por la empresa británica Rockhopper Exploration y la israelí Nativas Petrolum. El plan contempla la extracción de crudo en la Cuenca Norte de las Malvinas a partir del primer trimestre de 2028.
Milei dio al gobierno británico un plazo de dos semanas para que adopte las medidas necesarias que impidan el inicio o la continuación de la explotación de los recursos hidrocarburíferos en la Plataforma Continental Argentina. En caso de que Londres no cumpla, Argentina solicitará al Tribunal Internacional del Derecho del Mar medidas provisionales para preservar sus derechos soberanos sobre la plataforma.
En respuesta, Uma Kumaran, subsecretaria de Estado británica para los Territorios de Ultramar, informó que las actividades hidrocarburíferas en la Plataforma Continental de las islas se desarrollan bajo la legislación local y en pleno cumplimiento del derecho internacional, incluida la CONVEMAR. En un comunicado difundido en redes sociales, Kumaran señaló que “los habitantes de las Islas Malvinas han elegido libre y democráticamente su futuro y tienen todo el derecho a desarrollar y gestionar sus recursos naturales sin intimidación, coerción o interferencia de terceros”.
El mismo comunicado indicó que el Reino Unido había dejado claro a la embajadora Mariana Plaza que los esfuerzos argentinos por obstruir la actividad económica lícita en las Malvinas no constituyen un compromiso internacional responsable, sino intentos deliberados de socavar la prosperidad y la seguridad económica de un pueblo autogobernado. Además, la funcionaria británica añadió que tal comportamiento “plantea interrogantes sobre la confiabilidad de Argentina como socio del Reino Unido”.
Milei reiteró que, en los próximos quince días, Argentina presentará una denuncia contra Gran Bretaña por “el saqueo ilegal de nuestros recursos”. Mientras tanto, el secretario de Defensa británico, Wes Streeting, recordó que Argentina no posee capacidad militar para tomar el archipiélago y advirtió que Londres podría desplegar tropas en caso de un ataque.