El estudio del IAG, basado en datos del INDEC, indica que 1.246.285 personas dejaron de contar con prepaga, obra social o mutual entre el cuarto trimestre de 2023 y el primer trimestre de 2026, pasando a depender exclusivamente del sistema público de salud.
Cifras nacionales
Durante el mismo período, las cuotas de las empresas de medicina prepaga aumentaron un 475 %, superando ampliamente la inflación acumulada del 329 %. Paralelamente, el empleo formal disminuyó en 241.746 puestos, lo que provocó la interrupción de la afiliación a obras sociales tanto de los trabajadores como de sus familias.
Impacto regional
El Gran Buenos Aires concentró la mayor cantidad de usuarios que abandonaron la cobertura privada; en el conurbano bonaerense la población sin prepaga creció un 21,4 %. En el Área Metropolitana, el porcentaje de habitantes que dependen solo del sector público pasó del 30,8 % al 35,9 %, lo que equivale a 904.131 nuevos usuarios.
El noreste argentino mostró la mayor vulnerabilidad sanitaria, con 46,3 % de la población bajo atención exclusiva del Estado, un aumento de 40.716 personas respecto a finales de 2023. En Cuyo, la proporción subió del 34,3 % al 38 % (82.708 nuevos usuarios); en la Patagonia, del 21,5 % al 23,4 % (29.022 personas); en la región pampeana, del 30,2 % al 32 % (146.481 usuarios) y en el noroeste, del 35,4 % al 39,6 % (43.227 personas).
Ushuaia‑Río Grande lideró el ranking nacional de crecimiento de la población sin cobertura privada, con un aumento del 47,1 %, seguida por Viedma‑Carmen de Patagones (40,1 %) y Gran Catamarca (21,8 %).
Desglose por género
La pérdida de cobertura se repartió de forma casi equitativa entre mujeres y hombres. 624.948 mujeres dejaron de contar con una prepaga, lo que elevó en 13,35 % el número de mujeres dependientes del sistema público (de 4.682.237 a 5.307.185). En el caso de los hombres, 621.337 perdieron su cobertura privada, incrementando en 13,09 % la población masculina bajo atención estatal (de 4.745.894 a 5.367.231).
El traslado masivo de pacientes al sector público está generando una presión creciente en hospitales y centros de salud de todo el país, según advierten los analistas del Instituto Argentina Grande.