La Cámara de Diputados de la Nación aprobó el acuerdo para pagar US$171 millones a los fondos buitre y dio media sanción al proyecto de Súper RIGI, que busca atraer inversiones con beneficios fiscales y aduaneros.
El acuerdo con los fondos buitre, que incluye a Attestor Master Value y Bainbridge Fund, había sido aprobado previamente por el Senado y contó con el apoyo de 138 diputados, mientras que 98 votaron en contra. El oficialismo recibió el respaldo de la UCR, el PRO y de Innovación Federal, así como de gobernadores aliados como Gustavo Sáenz, de Salta, y Carlos Rovira, de Misiones.
La aprobación del acuerdo con los fondos buitre pone fin a una disputa judicial que se remonta a 2016, cuando estos fondos rechazaron la reestructuración de la deuda argentina en default. El pago de US$171 millones es parte de un acuerdo que incluye la cancelación de los bonos soberanos en default que compraron durante la crisis de 2001.
En cuanto al Súper RIGI, el proyecto ofrece concesiones impositivas y libre disponibilidad de divisas por 30 años a inversiones de “nuevas actividades económicas” de al menos US$1.000 millones. La aprobación fue con 130 votos a favor y 106 en contra, con el apoyo del PRO, la UCR y aliados provinciales. La oposición, liderada por Unión por la Patria y Provincias Unidas, argumentó que el proyecto beneficia a los inversores a expensas de los productores y trabajadores argentinos.
El proyecto de Súper RIGI ahora deberá ser votado en el Senado para convertirse en ley. El Gobierno busca atraer inversiones con este régimen, que incluye incentivos para la investigación y el desarrollo, así como la creación de un registro público de proyectos. Sin embargo, la oposición ha cuestionado la falta de transparencia y la posibilidad de que los beneficios se concentren en manos de unos pocos inversores.