Bajada: Un informe de la Fundación Tejido Urbano revela que la cantidad de propietarios de viviendas en el país disminuyó del 67,3% al 61,9% entre 2016 y 2025, mientras que la proporción de inquilinos aumentó del 17,7% al 20,5%. Esto se debe a la fuerte presión económica sobre los ingresos familiares y la dificultad para acceder al crédito hipotecario.
El informe de la Fundación Tejido Urbano, basado en datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) entre 2016 y 2023, muestra una caída marcada en la proporción de hogares propietarios y un aumento sostenido del alquiler en el país. La tendencia se vuelve más visible en las grandes ciudades, donde los altos valores de los inmuebles y las dificultades para acceder al crédito hipotecario empujan a amplios sectores al mercado de alquileres.
Además, el informe destaca cambios preocupantes en el acceso a los servicios básicos. La cobertura de gas por red disminuyó del 71,4% al 65%, lo que significa que más hogares carecen de al menos uno de los tres servicios esenciales (agua, cloaca o gas). La proporción de viviendas que carecen de al menos uno de estos servicios aumentó del 44% al 47,3%.
En cuanto a la salud, el informe muestra un éxodo de las prepagas al sistema público. La cobertura médica pagada disminuyó del 68,8% al 65,4%, lo que significa que más personas dependen del sistema público de salud. El sistema público debe atender a 1,8 millones de personas más que en 2016, lo que representa un aumento del 8,5% al 10,3%.
A pesar de los retrocesos en vivienda y servicios, el informe destaca avances en indicadores educativos y habitacionales. La asistencia escolar entre niños y adolescentes de 4 a 17 años aumentó del 94,4% al 97,8%, y la población con estudios universitarios completos pasó del 22,1% al 24,8%. También se observaron mejoras en indicadores vinculados al hábitat, como la reducción del hacinamiento crítico y la disminución de la población que vive cerca de basurales o en zonas inundables.
En resumen, el informe de la Fundación Tejido Urbano muestra que la situación de la vivienda y los servicios básicos en el país es preocupante, con una disminución en la proporción de propietarios de viviendas y un aumento en la proporción de inquilinos. Sin embargo, también se observan avances en indicadores educativos y habitacionales.