Esto representa un aumento del 30% en comparación con el año 2024, lo que se atribuye a la suba de la inflación.
La situación económica del país se encuentra en un contexto de crecimiento del 4,4% de la actividad económica, aunque la desocupación aumentó al 7,5% y se perdieron 100.000 empleos registrados. A pesar de esto, el 50% de los hogares reunían $1,48 millones, lo que los ubicaba por encima del nivel de la pobreza, que era de $1,3 millones. Esto permitió una fuerte baja de la tasa de pobreza al 28,2% a finales del segundo semestre del 2025.
Sin embargo, el especialista Agustín Salvia, de la Universidad Católica Argentina (UCA), considera que “la pobreza no baja en el bolsillo de la gente”. Según Salvia, una familia puede haber salido de la pobreza en términos estadísticos, pero después de pagar gastos básicos como luz, gas, transporte o comunicaciones, le queda menos dinero que antes.
En cuanto a la distribución del ingreso, el Indec informó que el Coeficiente de Gini, que mide la desigualdad, alcanzó 0,430 puntos a finales del año pasado, lo que representa una mejora en comparación con el año anterior. Además, el 10% “más rico” de los ocupados ganaba más de $2,0 millones, lo que destaca la persistencia de la desigualdad económica en el país.
(Indec)