El presidente argentino, Javier Milei, participó en un foro político en Hungría donde expresó su respaldo al primer ministro Viktor Orban y criticó duramente al líder español, Pedro Sánchez. En su discurso, Milei lo calificó como “pichón de tirano”, sin mencionarlo directamente, pero retomando críticas previas sobre la concentración de poder.
Milei también cuestionó el rumbo político y económico de Europa, afirmando que el continente atraviesa un proceso de estancamiento debido a que la dirigencia prioriza la distribución de la riqueza en lugar de su generación. Asimismo, consideró que las políticas migratorias actuales son irresponsables y que la inmigración masiva sin control pone en peligro a Europa.
En su intervención, Milei también volvió a cuestionar el rol del Estado en la economía y apuntó contra el endeudamiento público, sosteniendo que muchas políticas se sustentan en la creación de dependencia social con fines electorales. Además, se refirió a la situación de Cuba, atribuyendo a la influencia internacional, especialmente de Estados Unidos, un eventual proceso de transformación en la isla.
La visita de Milei a Hungría formó parte de una gira internacional breve que concluyó con su regreso a la Argentina. Durante su estancia en Budapest, mantuvo una reunión con Orban y fue recibido por el presidente Tamás Sulyok en el Palacio Sándor, acompañado por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y el canciller Pablo Quirno.