Guerra en Medio Oriente: el petróleo supera los USD 110 y sacude los mercados globales

El conflicto en Medio Oriente volvió a impactar con fuerza en los mercados internacionales. Este domingo, el precio del petróleo en el mercado de futuros se disparó y llegó a superar los USD 110 por barril, impulsado por la continuidad del cierre del estratégico Estrecho de Ormuz y la caída en la producción de varios países clave del Golfo.

El crudo West Texas Intermediate (WTI), referencia en Estados Unidos, superó en la apertura de la Bolsa de Chicago los USD 100 por barril, un nivel que no alcanzaba desde 2022. Para los contratos con entrega en abril, el salto inicial fue del 13,8%, ubicándose en torno a los USD 103,5. Sin embargo, la escalada continuó a lo largo de la jornada y llegó a rozar los USD 114, con incrementos superiores al 25%.

En paralelo, el Brent, referencia en el Mar del Norte y utilizado como parámetro en la Argentina, también mostró fuertes subas, superando los USD 107 por barril con aumentos cercanos al 15%.

El Estrecho de Ormuz, en el centro de la escena

El epicentro de la tensión es el Estrecho de Ormuz, el paso marítimo que conecta el Golfo Pérsico con el Golfo de Omán y por donde circula aproximadamente el 25% del comercio mundial de petróleo y el 20% del Gas Natural Licuado (GNL). El cierre de esta vía estratégica, en el marco de la guerra con Irán, alteró la logística global y generó un inmediato impacto en las cotizaciones.

Países productores de peso ya comenzaron a ajustar su oferta. Kuwait, el quinto mayor productor de la OPEP, anunció recortes preventivos en su producción y en su capacidad de refinación ante amenazas iraníes al transporte marítimo. En Irak, la producción de sus tres principales yacimientos del sur cayó cerca de un 70%, pasando de 4,3 millones de barriles diarios a 1,3 millones. Por su parte, Emiratos Árabes Unidos informó que administra con cautela su producción offshore, mientras mantiene la actividad en tierra.

Desde Estados Unidos, el presidente Donald Trump minimizó el impacto del alza al considerar que se trata de un “muy pequeño precio a pagar” en función de la seguridad. En declaraciones difundidas a través de su red social Truth Social, sostuvo que los valores bajarán una vez neutralizada la amenaza nuclear iraní.

Impacto en la Argentina

Para la Argentina, el escenario presenta luces y sombras. Un petróleo por encima de los USD 100 representa una mejora significativa en el frente externo. Según estimaciones del sector energético, cada incremento sostenido por encima de ese umbral podría traducirse en miles de millones de dólares adicionales de superávit energético anual.

No obstante, el encarecimiento del crudo también presiona sobre los precios internos de los combustibles. Si bien por ahora YPF no aplicó aumentos, especialistas del sector ya habían advertido que, incluso antes de superarse la barrera de los USD 100, el traslado a surtidores podría rondar el 7% a través del sistema de promedios móviles. Esto implicaría una nueva presión sobre la inflación, que ya mostró un repunte en los últimos meses.

Más que petróleo: fertilizantes y granos bajo tensión

El impacto del conflicto no se limita al mercado energético. De acuerdo con un análisis de la Bolsa de Comercio de Rosario, la interrupción de rutas comerciales en la región también afecta de manera directa al sector agroindustrial.

El Estrecho de Ormuz es una vía clave para el comercio de fertilizantes, insumo esencial para la producción agrícola. El gas natural —que explica cerca del 80% del costo de fabricación de la urea— es un componente central en la producción de nutrientes para cultivos como trigo y maíz. El encarecimiento del gas y las mayores distancias logísticas elevan los costos de flete y seguros, generando precios CIF más altos para los importadores.

En el hemisferio norte, donde los productores se preparan para la siembra de la cosecha gruesa en abril, crece la preocupación por el aumento de los fertilizantes. Analistas advierten que esto podría derivar en menor inversión, reducción de superficie sembrada o sustitución por cultivos menos intensivos.

Reacción en Chicago

El mercado de futuros de Chicago también reflejó el cambio de clima. En apenas treinta días hábiles, los fondos de inversión pasaron de mantener una posición neta vendida de 245.400 contratos a una posición comprada de 295.045 contratos en commodities agrícolas.

El trigo fue uno de los productos más sensibles, alcanzando máximos de USD 218 por tonelada. En el complejo sojero, la mayor exposición de los fondos explicó el 67% de la variación total de sus carteras. Según el informe de la Bolsa rosarina, la operatoria reciente equivale a la compra de 48 millones de toneladas de soja en el mercado de futuros en apenas seis semanas, un volumen comparable a la cosecha anual esperada para la Argentina.

En este contexto, la guerra en Medio Oriente no solo redefine el mapa energético global, sino que también introduce una fuerte volatilidad en alimentos e insumos estratégicos, con efectos que ya comienzan a sentirse en la economía real de distintos países, incluida la Argentina.