Necochea despide a Juan Carlos “Cacho” Elías, el hombre que convirtió a El Topo en un clásico de la peatonal 83

Necochea pierde a uno de sus comerciantes más emblemáticos. A los 85 años falleció Juan Carlos “Cacho” Elías, uno de los fundadores de Churros El Topo, emprendimiento que desde 1969 forma parte inseparable del paisaje y la identidad del verano local.

La noticia fue confirmada por la propia firma a través de un mensaje publicado en redes sociales, donde lo recordaron como un hombre carismático, de ideas inquietas y trabajador incansable. Su figura quedó asociada para siempre a la histórica sucursal de la peatonal 83, conocida por generaciones como “la madriguera”.

El desembarco de El Topo en la ciudad marcó un antes y un después en la oferta comercial vinculada al turismo. Nacido como emprendimiento familiar en Buenos Aires, con paso previo por Villa Gesell, el proyecto encontró en Necochea su lugar definitivo. Desde entonces, la bolsa tibia de churros recién hechos se convirtió en parte del ritual de cada temporada.

Con el correr de los años, la marca se expandió hacia el centro y Quequén, manteniendo el carácter familiar que la vio nacer. Pero más allá del crecimiento comercial, El Topo trascendió como espacio de encuentro: caminatas nocturnas por la 83, charlas después de la playa y recuerdos que atraviesan generaciones.

En señal de duelo, la empresa informó que la tradicional sucursal de la peatonal 83 permanecerá cerrada durante el resto del verano.

La partida de Cacho Elías no representa solo el adiós a un fundador, sino también el reconocimiento a un protagonista de la historia comercial y afectiva de Necochea.