El Gobierno nacional oficializó un cambio profundo en la política de subsidios a la energía con la creación del régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF). La medida quedó establecida a través del Decreto 943/2025, publicado este viernes en el Boletín Oficial, y redefine tanto los criterios de acceso como la forma de administración de la asistencia estatal para los servicios de electricidad y gas.
Uno de los principales cambios es la eliminación del esquema de segmentación por niveles de ingresos (N1, N2 y N3) que se venía aplicando en los últimos años. A partir de ahora, todos los usuarios residenciales que necesiten apoyo estatal quedarán incluidos en una única categoría, mientras que el resto de los hogares pagará el costo pleno de la energía. De esta manera, el sistema pasa a ser binario: hogares con subsidio y hogares sin subsidio.
El nuevo régimen unifica, además, distintos programas que funcionaban de manera separada, como el Registro de Acceso a los Subsidios a la Energía (RASE), el Programa Hogar y la Tarifa Social de Gas. En su reemplazo se crea el Registro de Subsidios Energéticos Focalizados (ReSEF), que concentrará toda la información. Quienes ya estaban inscriptos en el RASE no deberán realizar ningún trámite adicional, ya que sus datos serán migrados automáticamente, aunque podrán actualizarlos a través de la plataforma Mi Argentina o mediante Trámites a Distancia.
En cuanto a los requisitos, podrán acceder al beneficio los hogares cuyos ingresos totales no superen el equivalente a tres Canastas Básicas Totales (CBT) para un “Hogar 2”, según la medición del Indec. Los criterios de inclusión y exclusión, así como los porcentajes de bonificación, quedaron detallados en los anexos que acompañan el decreto.
Respecto a la electricidad, el esquema establece bloques de consumo base subsidiado. Durante los meses de mayor demanda (enero, febrero, mayo, junio, julio, agosto y diciembre) el límite será de 300 kWh mensuales, mientras que en el resto del año será de 150 kWh. Sobre esos bloques, la bonificación cubrirá el 50% del costo. Todo consumo que exceda esos topes se pagará sin subsidio.
Para el gas natural, se mantienen los bloques regionales definidos en normativas previas, que ahora también se aplicarán al gas propano indiluido por redes. La bonificación solo alcanzará a los volúmenes máximos establecidos según la zona y la estacionalidad, sin subsidios para consumos excedentes. En el caso del gas licuado de petróleo (GLP) en garrafas, el beneficio se otorgará mediante transferencias directas a billeteras virtuales, como Mercado Pago, y equivaldrá a media garrafa mensual durante todo el año, con una adicional en los meses de invierno.
La implementación del nuevo régimen será gradual para evitar un impacto brusco en las facturas. Durante el primer mes se aplicará una bonificación extraordinaria adicional del 25%, lo que llevará la cobertura al 75% en electricidad y al 25% en gas. Ese refuerzo se reducirá de manera progresiva hasta desaparecer hacia fin de año. En paralelo, el precio mayorista de la electricidad se alineará con el valor monómico de generación, estimado en USD 75 por MWh, mientras que el gas tendrá un precio plano de USD 3,80 por millón de BTU.
El decreto también contempla beneficios para entidades de bien público, clubes de barrio y pueblo y organizaciones sin fines de lucro, que continuarán recibiendo bonificaciones bajo el nuevo esquema.
La Secretaría de Energía del Ministerio de Economía será la autoridad de aplicación del régimen. Tendrá facultades para revisar los volúmenes subsidiados, actualizar bases de datos, dictar normas complementarias y coordinar la implementación con otros organismos del Estado.
Con este nuevo esquema, el Gobierno apunta a focalizar mejor los subsidios energéticos, reducir el gasto estatal y dirigir la asistencia a los hogares que realmente la necesitan, en un contexto de reordenamiento de las cuentas públicas y redefinición del rol del Estado en los servicios públicos.