En las últimas horas se registró un incidente estructural en un silo perteneciente a Terminal Quequén, donde cedió de manera parcial una de sus paredes. Afortunadamente, no se reportaron personas heridas ni daños a terceros, y el hecho quedó circunscripto al interior del área operativa de la empresa concesionaria.
Según la información preliminar difundida por fuentes oficiales, las causas del desprendimiento aún se encuentran bajo investigación. No obstante, la principal hipótesis apunta a la antigüedad de los materiales utilizados en su construcción. El silo forma parte del histórico complejo de la ex Junta Nacional de Granos y fue edificado entre las décadas del 30 y 40, por lo que —pese a las tareas periódicas de mantenimiento— presenta un desgaste propio del paso del tiempo.
Tras detectarse la falla, se activaron de inmediato los protocolos de seguridad correspondientes y se procedió a delimitar la zona afectada para evitar cualquier riesgo adicional. En paralelo, técnicos especializados continúan evaluando el estado general de la estructura y de las instalaciones cercanas, con el objetivo de descartar peligros y elaborar un informe final que determine con precisión las causas del colapso parcial.
Desde la empresa indicaron que la cercanía al centenario del silo sería un factor clave en la cadena de causalidad del episodio, dado el deterioro que los materiales sufren década tras década, aun con los trabajos de conservación que se realizan en forma regular.
El incidente ocurrió en una zona secundaria de la terminal y no alteró el normal funcionamiento de las operaciones portuarias. Asimismo, se recordó que el Consorcio de Gestión del Puerto lleva adelante inspecciones periódicas en esta y otras terminales, a través de personal técnico de la administración portuaria, para verificar el cumplimiento de las obligaciones de los permisionarios y el estado general de la infraestructura.
De cara a lo que viene, se anticipó que continuarán y se profundizarán los peritajes técnicos, los cuales permitirán definir el plan de trabajo más adecuado para resguardar las estructuras aledañas y avanzar, con la mayor celeridad posible, en la reconstrucción de la pared afectada.
Desde el ámbito portuario destacaron la importancia de que no se hayan registrado víctimas ni interrupciones en la actividad, y buscaron llevar tranquilidad a la comunidad y a la familia portuaria, subrayando que la situación se encuentra bajo control y en permanente monitoreo.

