Después de capturar imágenes inéditas de la Tierra desde la Luna, la misión Artemis II de la NASA inició su regreso a nuestro planeta. La nave Orión, tripulada por astronautas experimentados, ya dejó atrás la gravedad lunar y se dirige hacia la Tierra, con un cronograma de retorno ajustadísimo.
La misión Artemis II ha sido un éxito rotundo, con la tripulación logrando capturar imágenes impresionantes de la Tierra desde la cara oculta de la Luna, en un homenaje a la icónica foto “Earthrise” tomada por el astronauta William Anders en 1968. La doctora Nicky Fox, de la Dirección de Misiones Científicas de la NASA, destacó que las imágenes tomadas por la tripulación son “exquisitas y repletas de ciencia”, y que inspirarán a las generaciones venideras.
Durante su paso por la Luna, la tripulación registró cráteres, antiguos rastros de lava y grietas que servirán para entender mejor la evolución geológica del satélite. También estuvieron atentos a los cambios de color y texturas, e informaron haber visto seis meteoros impactando contra la superficie oscura. La especialista de la misión, Christina Koch, mencionó haber visto polvo lunar flotando, y el piloto Victor Glover relató que el brillo de la Tierra al salir de la cara oculta era impresionante.
Ahora, el foco está puesto en el regreso a la Tierra. La tripulación ya inició su viaje de regreso, utilizando la propia fuerza del satélite para ganar el impulso necesario. El cronograma de retorno es ajustadísimo, con tres maniobras de corrección de rumbo programadas para asegurar un ingreso seguro a la atmósfera terrestre. La tripulación tendrá que aguantar una reentrada a la atmósfera de altísima velocidad y temperaturas extremas, que pondrán a prueba el escudo térmico de la Orión.
El objetivo final es un amerizaje en el Océano Pacífico, justo frente a las costas de San Diego, donde un equipo especial de la NASA y del Departamento de Defensa estará esperando para rescatar a la tripulación y traerlos de nuevo a tierra firme, cerrando así un capítulo histórico para la exploración espacial moderna. La misión Artemis II es un paso importante hacia el regreso del hombre a la Luna, y sentará las bases para futuras misiones tripuladas a Marte y más allá.