La ballena fue enterrada en un médano a 150 metros de donde apareció muerta

Gracias al trabajo en conjunto encabezado por la Dirección de Gestión Ambiental y las estaciones de Piscicultura e Hidrobiológica, el animal de más de siete metros fue sepultado en un lugar que quedó registrado para un futuro estudio de huesos. Lo movieron maquinaria municipal y de la empresa Nequén.

Finalmente, y tras un arduo trabajo en conjunto encabezado por la Dirección de Gestión Ambiental y las estaciones de Piscicultura e Hidrobiológica, la ballena franca encontrada muerta sobre la arena mojada, a la altura de El Caño, fue enterrada  en un médano a 150 metros para que siga con su descomposición  natural.

“Organizamos un operativo para poder disponerla en el mejor lugar posible y lo logramos” señaló la directora del área, Isabel Génova, para acotar que, para tal fin, “trabajamos con maquinaria municipal y de la empresa Nequén, quienes se encargaron de hacer el pozo y mover el animal”.

En tanto que Pablo Celli de Piscicultura añadió que “logramos sacar la ballena de la playa que, por una cuestión de higiene, ya no podía permanecer por mucho más tiempo” al tiempo que adelantó que “dejamos registro del lugar para volver dentro de un tiempo y ver si podemos extraer alguno de los huesos”.

Naschel Caro Petersen, también de Piscicultura, afirmó a su turno, y luego de esta larga jornada, que “estamos armando un grupo de rescate, y en  conjunto con miembros del Museo Hidrobiológico armaremos un protocolo de varamiento sobre aquellas especies que terminan en la playa”.

Carina Arias, de dicho museo, volviendo al operativo en sí, estableció que “le tomamos muestras al animal, tanto de piel como de cirripedia, parásito, músculo y grasa, que serán colocadas en el freezer algunas y en alcohol otras para realizar luego distintos estudios”.

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