La guerra en Medio Oriente y el aumento del precio del petróleo generan un escenario incierto para la economía argentina, con posibles beneficios por exportaciones, pero también presiones sobre los precios, la actividad y el poder adquisitivo.
Impacto en la economía
La escalada de la guerra en Medio Oriente tras el ataque de EEUU e Israel a Irán agrega incertidumbre a la economía local, que muestra una marcada disparidad sectorial. La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, señaló que un aumento sostenido del 10% en el precio del petróleo puede sumar alrededor de 0,4 puntos porcentuales a la inflación mundial y restar entre 0,1 y 0,2 puntos porcentuales al crecimiento global.
Efectos en la inflación y el consumo
Argentina enfrenta un impacto ambiguo: puede beneficiarse por mayores precios de exportación de energía y commodities, pero al mismo tiempo sufrir un encarecimiento de costos, que a su vez puede presionar sobre la inflación y el consumo. El precio del barril de petróleo aumentó $29,58 (+40,8%) y opera arriba de los $100, lo que ya se refleja en los surtidores domésticos con un incremento de los combustibles de entre 6% y 7%.
Sectores beneficiados y perjudicados
El impacto no es completamente negativo: algunos sectores exportadores podrían verse beneficiados por el nuevo contexto internacional. Los precios internacionales más altos favorecen a sectores como minería, energía y agro, que podrían recibir un impulso en términos de ingresos por exportaciones. Sin embargo, el encarecimiento del gas y de los derivados petroquímicos eleva el costo de insumos industriales, lo que termina impactando en cadenas manufactureras que van desde alimentos hasta textiles o autopartes.
Consecuencias sociales
Un impacto en la inflación generararía también una modificación de precios relativos dentro de la economía, afectando aún más el poder adquisitivo de los hogares. La dinámica reciente de alimentos relativamente más baratos podría revertirse, lo que impactaría con mayor fuerza en los sectores de menores ingresos y tendría un correlato en el aumento de la pobreza. El salario real podría mostrar pérdidas en el corto plazo y recién intentar recuperar parte del terreno perdido más adelante.