Una ave mensajera que llevaba dos cables para cargar celulares fue detenida en el techo del penal de Palogordo el domingo 4 de octubre, provocando sorpresa entre los guardias y una rápida difusión en redes sociales.
El Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) encontró al animal en el sector conocido como Portal Uno, donde quedó atrapado por un arnés artesanal que sujetaba sus alas y una pequeña carga envuelta en plástico sobre el lomo. Al inspeccionarla, los funcionarios identificaron que la carga consistía en dos cables de cargadores de teléfonos móviles. El peso del paquete impedía que la paloma volara, como se escuchó en la grabación del operativo: “La paloma ahí, por el peso, no puede volar”.
Los guardias retiraron el paquete y registraron el procedimiento en video. Según el propio Inpec, el ave tenía como destino uno de los patios internos de la prisión, aunque no se descarta que fuera parte de un intento de introducir objetos al interior del penal.
El insólito suceso se viralizó rápidamente. En las redes sociales abundaron comentarios humorísticos que comparaban a la paloma con un “mensajero” de contrabando, mientras algunos usuarios expresaron preocupación por la utilización de animales en este tipo de maniobras.
Ante la polémica, el concejal de Bogotá Andrés Barrios Bernal solicitó que se investigue quién está detrás de la acción y exigió que se identifiquen a los responsables. Las autoridades penitenciarias, por su parte, reiteraron que el caso será analizado para determinar posibles sanciones y evitar futuras incidencias similares.