La Organización Mundial de la Salud mantiene la evaluación de riesgo en “muy bajo” mientras sigue la investigación sobre la fallecida trabajadora del Instituto de Investigación Antipeste de Siberia, cuyo diagnóstico aún no está confirmado.
Una trabajadora del Instituto de Investigación Antipeste de Siberia y el Lejano Oriente falleció la semana pasada en el hospital de Shelekhov, cerca de Irkutc, según informó la agencia local Ámbito. La mujer se desempeñaba en un centro especializado en el estudio de la peste y otros patógenos peligrosos, lo que motivó la apertura de una investigación para determinar si la causa de su muerte estuvo relacionada con la forma neumónica de la enfermedad.
Autoridades rusas identificaron a todas las personas que tuvieron contacto con la fallecida y les realizaron controles médicos y pruebas de laboratorio. Los resultados publicados indican que ninguno de los contactos presentó agentes infecciosos peligrosos, y el seguimiento médico de estos individuos concluyó sin hallazgos relevantes. La situación epidemiológica en la zona se mantiene estable, aunque los datos de los contactos no permiten establecer la causa del deceso.
El portavoz de la OMS, Christian Lindmeier, explicó que la zona donde se ubica el instituto es una región donde la peste circula de forma natural entre la fauna silvestre. La organización sigue en contacto con Rusia para recibir actualizaciones y ha incorporado a sus equipos de Ginebra y Copenhague a expertos en patógenos de alta amenaza, sin que Rusia haya solicitado la intervención de especialistas internacionales.
En su evaluación inicial, la OMS distingue tres niveles de riesgo: moderado a bajo para la región de Irkutc, bajo para el resto de Rusia y “muy bajo” para la zona europea bajo su jurisdicción. Esta valoración se basa en la información disponible hasta el momento y no implica una confirmación de que la fallecida haya padecido peste neumónica.
La peste neumónica es una forma grave de la peste causada por la bacteria *Yersinia pestis*. A diferencia de la forma bubónica, que se transmite por picaduras de pulgas infectadas, la neumónica puede propagarse entre personas mediante aerosoles respiratorios. El periodo de incubación puede ser tan corto como 24 horas y los síntomas incluyen dificultad respiratoria, tos con sangre y fiebre alta. El diagnóstico definitivo requiere pruebas de laboratorio, y el tratamiento temprano con antibióticos es decisivo para evitar la mortalidad.
Estados Unidos también se pronunció sobre el caso: el presidente Donald Trump manifestó su seguimiento de la situación y ofreció colaboración, mientras que el secretario de Estado, Marco Rubio, solicitó información adicional a Rusia. Ambas declaraciones se produjeron antes de que se confirmara cualquier diagnóstico.
En conclusión, la OMS mantiene la calificación de riesgo “muy bajo” a nivel internacional, mientras continúa la investigación para esclarecer si la peste neumónica fue la causa del fallecimiento de la investigadora rusa. La vigilancia sanitaria sigue activa y las autoridades locales reiteran que la situación epidemiológica permanece bajo control.