El 29 de septiembre se conmemora la jornada impulsada por la Federación Mundial del Corazón con el respaldo de la OMS, destinada a concientizar sobre la prevención de las enfermedades cardiovasculares, la principal causa de mortalidad en el planeta.
Origen y objetivo de la fecha
Desde el año 2000 la Federación Mundial del Corazón, apoyada por la Organización Mundial de la Salud, estableció el Día Mundial del Corazón para generar conciencia acerca de los trastornos del sistema circulatorio, entre los que se incluyen infartos, accidentes cerebrovasculares (ACV) e insuficiencia cardíaca. Estas patologías representan aproximadamente uno de cada tres fallecimientos a nivel mundial y, en muchos casos, se desarrollan de forma silenciosa, sin síntomas evidentes hasta que ocurre una complicación grave.
Factores de riesgo y hábitos preventivos
Los expertos subrayan que la prevención comienza con la adopción de hábitos cotidianos y el control de los principales factores de riesgo: hipertensión, colesterol alto, diabetes, tabaquismo, sedentarismo y obesidad. Entre las recomendaciones más relevantes se encuentran:
– Realizar chequeos médicos periódicos para medir la presión arterial, el colesterol y la glucemia, aun cuando no se presenten molestias.
– Seguir una alimentación equilibrada, reduciendo la ingesta de sal y grasas saturadas e incorporando frutas, verduras y legumbres.
– Practicar actividad física regular; para adultos se sugiere acumular entre 150 y 300 minutos semanales de ejercicio aeróbico de intensidad moderada.
– Evitar el consumo de tabaco y limitar el consumo de alcohol a niveles no perjudiciales.
– Mantener un peso corporal adecuado y acudir a consultas médicas de forma regular.
Señales de alerta que no deben ignorarse
Reconocer los síntomas de un infarto o un ACV es fundamental para recibir atención inmediata. Los indicios de un infarto incluyen dolor u opresión en el pecho, dificultad para respirar, sudoración fría y náuseas. Por su parte, los signos de un accidente cerebrovascular pueden manifestarse como debilidad repentina en un lado del cuerpo, problemas para hablar o alteraciones de la visión. Ante cualquiera de estas situaciones, se debe solicitar ayuda médica de urgencia.
Conclusión
El Día Mundial del Corazón busca recordar que la mayoría de las enfermedades cardiovasculares son prevenibles o detectables a tiempo mediante controles médicos regulares y cambios sostenidos en el estilo de vida. Adoptar los hábitos señalados y estar atento a los síntomas de alerta son pasos esenciales para proteger la salud del corazón.