El terremoto de magnitud 7,4 en la escala de Richter que azotó el noroeste de Colombia ha dejado un saldo de 240 muertos y 1.300 heridos, según el último balance oficial. Además, se estima que alrededor de 2.000 personas siguen desaparecidas tras el desastre.
Los departamentos de Risaralda y Valle del Cauca son los más afectados, con la ciudad de Pereira y Cali siendo las zonas más golpeadas. Los rescatistas continúan trabajando para encontrar sobrevivientes bajo los escombros de edificios derrumbados. El presidente Abelardo de la Espriella ha declarado que el gobierno declarará la “emergencia económica” para asistir a las víctimas del sismo.
El terremoto ha causado importantes daños en la infraestructura del país, con 1.136 viviendas destruidas, 48 edificios colapsados, 8.357 viviendas averiadas y 807 centros educativos averiados. El Servicio Geológico Colombiano ha informado que las réplicas del sismo pueden durar días, semanas o incluso meses.
El gobierno ha anunciado que activará un crédito de hasta 450 millones de dólares con el Banco Mundial para atender la emergencia y ha puesto a disposición la totalidad del presupuesto para el Fondo Nacional de Gestión de Riesgos y Desastres. El presidente De la Espriella ha asegurado que el gobierno priorizará la atención a las necesidades más urgentes de la ciudadanía y que se trabajará para canalizar los recursos a la atención de desastres de manera efectiva.