El presidente Javier Milei endureció su discurso contra el mandatario brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, calificándolo de “ladrón”, “corrupto” y “presidiario” en una entrevista con la señal La Nación+. Estas declaraciones generaron un nuevo foco de conflicto diplomático con el gobierno brasileño.
Milei defendió sus críticas, argumentando que solo describió hechos que considera ciertos. “Lula es ladrón, es un corrupto. Fue condenado. Estuvo preso, con lo cual es cierto lo de presidiario. Lo liberaron por una falla administrativa, no por ser inocente”, sostuvo. El presidente justificó sus expresiones, afirmando que surgieron de manera espontánea en defensa de “las ideas de la libertad”.
En la misma entrevista, Milei también dirigió críticas al gobernador bonaerense Axel Kicillof, a quien responsabilizó por la situación económica de la provincia de Buenos Aires. Lo calificó de “comunista” y afirmó que ese modelo político “destruye todo lo que administra”. Además, restó importancia a cualquier movimiento judicial o político que impulse la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, asegurando que su prioridad continúa siendo cumplir los objetivos fijados al inicio de su mandato.
Milei aseguró que su administración ya concretó las principales promesas de campaña y sostuvo que continuará impulsando reformas estructurales. Diferenció su proyecto político de los gobiernos anteriores, a los que responsabilizó por lo que definió como un “modelo de decadencia” que, según consideró, la actual gestión busca revertir.