El peso argentino lideró las caídas de las monedas en la región, con una depreciación del 30,59% frente al dólar en 2025, según un análisis de Bloomberg que abarcó 145 monedas. Esta caída se produce en un contexto de incertidumbre política y económica en la previa de las elecciones de medio término.
La divisa local acumuló la mayor caída frente al dólar en todo el mundo, superando incluso a monedas de economías en crisis. En la región, otras divisas emergentes como el dólar surinamés, el peso dominicano y el tugrik mongol sufrieron retrocesos, aunque menores. Solo 25 monedas, entre las 145 analizadas, mostraron apreciación frente al dólar en el mismo período.
El comportamiento del peso refleja la volatilidad del mercado local, influida por la incertidumbre política y económica en la previa de las elecciones. Analistas y bancos de inversión señalan que las expectativas sobre cambios en la orientación económica y los resultados electorales jugaron un papel central en la dinámica de los precios.
En este contexto, el economista Jorge Neyro pronosticó tres escenarios posibles para el dólar, en función del resultado electoral: uno favorable para el Gobierno, uno neutro, y otro adverso. El especialista ve que la ruptura de las bandas está asociada a un escenario muy adverso electoralmente, mientras que la continuidad del régimen vigente está atada al escenario favorable.
Por su parte, el banco de inversiones Morgan Stanley proyectó tres escenarios posibles para el dólar, dependiendo del resultado electoral. En primer lugar, si el Gobierno obtiene un resultado sólido en las legislativas, la entidad financiera percibe condiciones dadas para una flotación cambiaria coordinada con el respaldo de EEUU. En segundo lugar, si la elección es pareja, el tipo de cambio podría oscilar entre los $1.800 y los $2.000 para fin de año. Por último, si el oficialismo saca menos del 30%, el dólar podría superar los $2.000.
En resumen, la depreciación del peso argentino frente al dólar en 2025 se produce en un contexto de incertidumbre política y económica, y los analistas y bancos de inversión están evaluando diferentes escenarios posibles para el dólar, dependiendo del resultado electoral.