A once años de la primera convocatoria de Ni Una Menos, las calles de Necochea fueron escenario de una nueva y masiva movilización para exigir el fin de la violencia de género y reclamar justicia por las víctimas de femicidios y otras violencias machistas.
La convocatoria tuvo lugar este martes frente al Palacio Municipal y reunió a cientos de personas de distintas edades y sectores de la comunidad. Organizaciones feministas, agrupaciones sociales, estudiantes, docentes, familias y vecinos participaron de una jornada marcada por la memoria, el reclamo y el compromiso colectivo.
La marcha recorrió el centro de la ciudad y, durante varios tramos, la extensa columna de manifestantes ocupó más de cuatro cuadras. A lo largo del recorrido se pudieron ver carteles, banderas y consignas que recordaban a víctimas de violencia de género y reclamaban respuestas concretas por parte del Estado y la Justicia.
Entre los presentes estuvieron familiares de Magalí Vera, cuyo caso tuvo una reciente condena judicial, y allegados de Antonella Álvarez, quienes continúan pidiendo avances en la investigación de su muerte.
Durante el acto realizado al finalizar la movilización, se leyó un documento consensuado por las organizaciones convocantes. Allí se expresó preocupación por la continuidad de los femicidios y otras formas de violencia, además de señalar el impacto que tienen los recortes en programas y políticas públicas destinadas a la prevención y asistencia de personas en situación de vulnerabilidad.
Las intervenciones también hicieron foco en la necesidad de fortalecer la Educación Sexual Integral y de promover acciones que contribuyan a la construcción de vínculos libres de violencia.
Uno de los mensajes más destacados de la jornada estuvo dirigido a los varones, invitándolos a reflexionar sobre los modelos de masculinidad y las conductas que muchas veces son naturalizadas dentro de la sociedad. Desde el escenario se remarcó la importancia de cuestionar prácticas cotidianas y asumir un rol activo en la prevención de las violencias.
La jornada concluyó con un fuerte llamado a mantener viva la lucha iniciada en 2015 y a seguir construyendo espacios de organización y acompañamiento. Los nombres de víctimas locales fueron recordados por los asistentes, que renovaron el pedido de justicia y reafirmaron que la violencia de género continúa siendo una problemática que demanda respuestas urgentes.
Con una importante participación ciudadana, Necochea volvió a sumarse a una consigna que atraviesa al país entero: ni una menos, vivas y libres nos queremos.