El nombre de Lucas Silva comenzó a resonar fuerte este jueves por la noche en el Monumental. El mediocampista oriundo de La Dulce convirtió un verdadero golazo en la victoria de Club Atlético River Plate por 3 a 0 frente a Club Blooming y fue una de las grandes noticias de la clasificación millonaria a los octavos de final de la Copa Sudamericana.
Con un potente derechazo desde afuera del área, el juvenil nacido en el interior del distrito de Necochea selló la goleada del equipo dirigido por Eduardo Coudet y desató la ovación de todo el estadio. El tanto, además de significar el 3-0 definitivo, representó su primer gol en la máxima categoría y confirmó el enorme futuro que muchos imaginan para él.
La noche no había comenzado sencilla para River. El conjunto de Núñez dominó desde el arranque, pero durante gran parte del primer tiempo chocó contra la resistencia defensiva del equipo boliviano y se fue al descanso entre murmullos e impaciencia de los hinchas.
Sin embargo, en el complemento aparecieron los goles. Maxi Salas abrió el marcador y luego Fausto Vera amplió la ventaja de penal. Cuando el partido parecía resuelto, llegó el momento más especial para los necochenses y, especialmente, para La Dulce.
Lucas Silva recibió afuera del área, levantó la cabeza y sacó un remate potente y preciso que dejó sin respuestas al arquero de Blooming. El Monumental explotó en aplausos mientras sus compañeros celebraban con el juvenil, una de las grandes promesas surgidas de las divisiones inferiores riverplatenses.
El mediocampista atraviesa un momento soñado y su crecimiento futbolístico genera orgullo en toda la región. Desde La Dulce hasta el Monumental, el nombre de Lucas Silva empieza a escribir su propia historia en uno de los clubes más grandes de Sudamérica.