En marzo, los salarios registrados acumularon siete meses consecutivos de caída frente a la inflación, según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). Los ingresos de trabajadores públicos y privados registraron nuevas caídas frente a la inflación, con el sector privado como el más afectado.
Los salarios formales volvieron a perder contra la inflación durante marzo y consolidaron una tendencia que ya lleva siete meses consecutivos de deterioro del poder adquisitivo. Mientras los empleados estatales lograron una mejora parcial durante el tercer mes del año, los trabajadores privados sufrieron un nuevo retroceso en términos reales, en un contexto marcado por la suba sostenida de precios y paritarias que no alcanzan a compensar el impacto inflacionario.
En marzo, los salarios del sector público aumentaron 5%, con los trabajadores nacionales registrando una mejora del 5,8% y los provinciales una suba del 4,7%. Sin embargo, el alivio fue limitado, ya que los ingresos estatales todavía acumulan una caída real del 4,39% en los últimos siete meses. Por el lado del sector privado registrado, la situación fue menos favorable, con los salarios avanzando apenas 2,1% y quedando nuevamente por debajo de la inflación, lo que significó una pérdida real del 1,28% en marzo.
La pérdida salarial también golpea a jubilados, especialmente a quienes perciben la mínima junto al bono extraordinario otorgado por el Gobierno. Un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) reveló que los haberes mínimos acumulan una pérdida superior al 10% frente a la inflación desde el inicio del gobierno de Javier Milei. Los jubilados que cobran el equivalente a tres jubilaciones mínimas lograron recuperar parte del terreno perdido y mejoraron un 7,8% su poder adquisitivo respecto de noviembre de 2023, pero la situación es distinta para quienes perciben la mínima con bono, con una caída acumulada del 10,3%.