Trump y Xi Jinping se reúnen en Beijing para discutir el futuro de la relación entre Estados Unidos y China

En una cumbre marcada por gestos de acercamiento diplomático, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su par chino, Xi Jinping, se reunieron en Beijing para discutir temas clave como el comercio, la tecnología y la energía. La reunión se llevó a cabo en el Gran Salón del Pueblo, donde ambos líderes encabezaron una extensa agenda bilateral que también abordó la situación en Medio Oriente y la guerra con Irán.

Durante la ceremonia de bienvenida, Trump y Xi caminaron por una alfombra roja rodeados de soldados uniformados y niños con banderas de ambos países. Luego, ingresaron a la sala principal del histórico edificio para iniciar las conversaciones oficiales. Xi Jinping afirmó que siempre creyó que los dos países tienen más intereses comunes que diferencias, y que el éxito de uno es una oportunidad para el otro. Trump, por su parte, aseguró que mantiene una gran relación personal con el líder chino y que ambos tendrán un “futuro fantástico” juntos.

La reunión también contó con la presencia de una delegación empresarial de alto perfil, que incluyó al secretario de Estado, Marco Rubio, y a empresarios como Elon Musk y Tim Cook. Según trascendió, uno de los principales objetivos del viaje es consolidar una tregua comercial estratégica entre ambas economías, luego de años de tensiones arancelarias y disputas tecnológicas. Trump también remarcó el interés de empresarios estadounidenses en ampliar negocios con China.

Durante el banquete de Estado celebrado en Beijing, Trump invitó formalmente a Xi Jinping y a su esposa, Peng Liyuan, a realizar una visita oficial a Estados Unidos el próximo 24 de septiembre. En ese contexto, el mandatario estadounidense definió la relación entre ambos países como “una de las más trascendentes en la historia mundial” y volvió a referirse al líder chino como “amigo”. Xi, por su parte, sorprendió al vincular el “gran rejuvenecimiento” de China con el movimiento político “Make America Great Again”, al afirmar que ambos proyectos nacionales “pueden avanzar de la mano”.

La Casa Blanca también informó que Trump y Xi coincidieron en que Irán “no debe poseer armas nucleares” y que ambos mandatarios respaldaron la necesidad de mantener abierto el estrecho de Ormuz para garantizar el libre flujo energético global y evitar restricciones o cobros de peajes sobre el tránsito marítimo en la zona. Xi manifestó además el interés de China en incrementar la compra de petróleo proveniente de Estados Unidos para reducir su dependencia del crudo del Golfo Pérsico.