La cementera más grande de Argentina, Loma Negra, ubicada en el partido bonaerense de Olavarría, ha decidido apagar su horno principal hasta noviembre de 2026. Esta medida se toma a pesar de que la empresa presentó un balance del primer trimestre de 2026 con una mejora significativa en sus principales indicadores.
La empresa justifica esta decisión como “una medida programada” para ajustar la producción ante el aumento del precio del gas durante los meses de invierno y el excesivo stock de clínker acumulado. El sindicato minero AOMA Olavarría, sin embargo, considera que esta medida es sin precedentes, ya que las interrupciones programadas por mantenimiento generalmente duran unos 40 días, no seis meses.
La producción de cemento de Loma Negra se verá afectada, aunque se espera que el stock de clínker almacenado en L’Amalí, que supera las 700.000 toneladas, permita mantener activa la producción. La planta de la cementera en Olavarría opera con dos hornos principales, y en esta oportunidad, uno de ellos permanecerá detenido durante seis meses, mientras que el segundo cesará actividades en mayo y junio.
Esta decisión coincide con un momento crítico del sector, ya que los datos del Índice Construya reflejaron en abril una suba mensual del 4,98% desestacionalizada, pero se ubica un 4,7% por debajo del mismo mes de 2025. La empresa había presentado un balance con fuerte mejoras, con ingresos netos por $218.739 millones y una utilidad neta que trepó 44,2% hasta $ 40.627 millones.