El equipo de Eduardo Coudet busca imponer su juego en el Monumental y avanzar a cuartos de final. El técnico tiene una base definida y no piensa negociar la estructura que empezó a consolidar.
El clima en el River Camp cambió de frecuencia después del triunfo ante Carabobo en Venezuela. El plantel regresó a Buenos Aires con una prioridad absoluta: el cruce de octavos de final del Torneo Apertura frente a San Lorenzo. Este domingo 10 de mayo, Eduardo Coudet afrontará su primer partido de eliminación directa desde su llegada al banco de Núñez, y las señales que dio en las últimas prácticas son contundentes.
La vuelta de los referentes es una de las noticias más esperadas. Nombres de peso como Gonzalo Montiel, Marcos Acuña y Sebastián Driussi se quedaron en Buenos Aires trabajando específicamente para este compromiso. La administración de cargas fue la prioridad del cuerpo técnico. Fausto Vera, que se recuperó de un esguince de rodilla, parece haber dejado atrás su lesión y se perfila para ser el eje del mediocampo junto a Aníbal Moreno.
La probable formación de River para buscar el pase a cuartos sería: Santiago Beltrán; Gonzalo Montiel, Lucas Martínez Quarta, Lautaro Rivero, Marcos Acuña; Fausto Vera, Aníbal Moreno, Tomás Galván; Ian Subiabre o Kendry Páez, Sebastián Driussi y Facundo Colidio. Aunque la estructura defensiva y el doble cinco están claros, Coudet aún debe resolver dos incógnitas en la generación y el ataque: la pulseada por la titularidad entre Kendry Páez y Ian Subiabre, y el estado de Driussi, que llega con lo justo desde lo físico pero tiene el visto bueno médico.
Con una idea de juego que prioriza la intensidad y la presión alta, el River de Coudet buscará imponer condiciones en el Monumental ante un San Lorenzo que sabe jugar este tipo de partidos cortos. Para el Millonario, es mucho más que un clásico: es la confirmación de un nuevo proceso que no quiere dejar pasar su primera oportunidad de campeonato.