Samsung enfrenta un posible paro que pone en riesgo la producción de chips para inteligencia artificial.

La empresa coreana se encuentra en una situación de alta tensión laboral debido a un conflicto gremial que involucra a unos 89.000 trabajadores en Corea del Sur. Los trabajadores reclaman mejores salarios y amenazan con un cese de actividades que podría frenar la producción de chips clave para inteligencia artificial en Samsung.

El conflicto surge luego del fracaso de las negociaciones salariales y podría derivar en una paro masivo entre el 21 de mayo y el 7 de junio. La medida de fuerza apunta principalmente al complejo de Pyeongtaek, donde se concentra una de las principales plantas de semiconductores de la compañía, y donde una paralización podría afectar de manera significativa la capacidad productiva.

Los trabajadores exigen un aumento salarial del 7% y mayor transparencia en el sistema de bonificaciones. La compañía advirtió que incluso una huelga de corta duración podría dañar la confianza de sus clientes y generar efectos prolongados en su operación, en un mercado altamente competitivo.

El eje del conflicto radica en la brecha salarial con SK Hynix, principal competidor de Samsung en el sector, que ofrece bonificaciones más elevadas y un esquema más transparente vinculado a sus ganancias. La última propuesta empresarial incluyó un aumento salarial del 6,2% y bonos adicionales, pero las negociaciones se estancaron al no modificarse el límite máximo de compensación, uno de los principales reclamos sindicales.

El conflicto se produce en paralelo al inicio de la producción masiva de memorias HBM4, fundamentales para los nuevos aceleradores de inteligencia artificial de Nvidia, lo que amplifica el impacto potencial de la medida. Con una alta proporción de ingenieros dentro del sindicato, una adhesión masiva podría paralizar completamente la planta, comprometiendo la posición de Samsung en la carrera global por el liderazgo en chips de IA.