Presupuesto 2026: más fondos en los números, pero una gestión con márgenes acotados

 

El Presupuesto Municipal 2026 comenzó esta semana su recorrido legislativo en el Concejo Deliberante de Necochea, tras el ingreso formal del proyecto enviado por el Departamento Ejecutivo el martes 16. Según el cronograma previsto, el expediente será analizado desde este miércoles y el oficialismo apunta a tratarlo y votarlo en la sesión ordinaria del viernes, la última del año.

El proyecto establece un cálculo de gastos y recursos por $103.113.179.133, una cifra que representa un incremento nominal superior al 30% respecto del Presupuesto 2025, que rondó los $79.000 millones. Sin embargo, el aumento no implica una expansión real del margen financiero del Municipio, sino que está directamente asociado al impacto de la inflación y al crecimiento sostenido de los costos operativos.

Salarios, energía, combustibles, insumos médicos y mantenimiento de servicios explican gran parte del crecimiento presupuestario, en un contexto marcado por la deuda acumulada y la ausencia de aportes nacionales para obra pública.

Más recursos, sin mayor capacidad de acción

Del análisis general del Presupuesto 2026 surge que el objetivo central no es ampliar políticas públicas ni lanzar grandes proyectos de infraestructura, sino sostener el funcionamiento básico del Estado local. El incremento de partidas responde, en gran medida, a la necesidad de actualizar montos para mantener estructuras existentes, con escaso margen para iniciativas nuevas.

Esta lógica atraviesa tanto el origen de los recursos como la distribución del gasto, configurando un esquema de administración condicionado por restricciones externas y compromisos previos.

Recaudación local como pilar del financiamiento

En cuanto al origen de los fondos, el Presupuesto 2026 prevé:

  • $61.390 millones de recursos municipales (59,5%)
  • $41.722 millones de origen provincial (40,5%)

De este modo, casi seis de cada diez pesos que gastará el Municipio deberán ser recaudados localmente, principalmente a través de tasas, derechos y contribuciones. La Provincia continúa siendo el principal sostén externo, mientras que los recursos nacionales prácticamente no tienen incidencia, una situación que impacta de manera directa en la planificación de obras de mayor escala.

Una estructura de gasto rígida y concentrada

La distribución del gasto por áreas refleja una fuerte concentración en sectores operativos. Las principales jurisdicciones son:

  • Planeamiento, Obras y Servicios Públicos: $35.345 millones (34,3%)
  • Salud: $23.407 millones (22,7%)
  • Gobierno: $13.568 millones (13,1%)
  • Desarrollo Humano y Políticas Sociales: $7.847 millones (7,6%)
  • Deuda Pública: $6.492 millones (6,3%)

Solo las áreas de Obras Públicas, Salud y Gobierno concentran más del 70% del gasto total, una proporción similar a la de ejercicios anteriores y que evidencia una estructura presupuestaria dominada por salarios, contratos, mantenimiento urbano y prestación de servicios esenciales.

Obras Públicas: continuidad antes que expansión

El área de Planeamiento, Obras y Servicios Públicos vuelve a encabezar el presupuesto municipal, aunque el enfoque para 2026 está puesto en la continuidad y el mantenimiento, más que en la expansión de infraestructura.

Durante 2025, el Ejecutivo destaca la finalización de obras como el Jardín de Infantes N.º 919, el Centro Integrador Municipal, la Comisaría de Quequén, mejoras en el Hospital Ferreyra, nuevas plazas, recambio de luminarias LED, ampliaciones de redes de agua potable y refacciones en edificios municipales.

Para 2026, se prevé el mantenimiento de la red vial urbana y rural, bacheo y reconstrucción de calles, pavimentaciones condicionadas a financiamiento provincial, continuidad del alumbrado LED, obras en delegaciones del interior, redes de agua y cloacas, la construcción del Monumento a Malvinas y la finalización de proyectos del Presupuesto Participativo.

El propio texto aclara que las obras de mayor envergadura dependerán de la disponibilidad de fondos provinciales, ante la ausencia de inversión nacional.

Salud: una de las prioridades del gasto

La Secretaría de Salud absorberá casi uno de cada cuatro pesos del presupuesto, con una asignación de $23.407 millones. Los recursos estarán destinados a sostener hospitales, centros de atención primaria, guardias, ambulancias, insumos y recursos humanos.

El Presupuesto 2026 no plantea una expansión del sistema sanitario, sino evitar retrocesos en la prestación en un contexto de mayor demanda y costos crecientes.

Desarrollo Humano, género y deporte

El área de Desarrollo Humano y Políticas Sociales contará con menos del 8% del total presupuestado, pese a concentrar una alta demanda social. Allí se incluyen programas de asistencia, niñez, adultos mayores y políticas de género, con continuidad de dispositivos de prevención y abordaje de situaciones de violencia, sin ampliaciones significativas de programas.

En cuanto al deporte, no cuenta con una secretaría ni una partida específica. Las políticas deportivas se encuentran incluidas dentro de Turismo y Desarrollo Productivo, con un presupuesto de $2.501 millones, destinado principalmente a sostener las escuelas deportivas municipales, el deporte social y el acompañamiento a eventos.

Deuda y funcionamiento institucional

El Presupuesto 2026 reconoce una deuda pública de $6.492 millones, lo que condiciona más del 6% del gasto anual. Por su parte, el Concejo Deliberante dispondrá de $1.845 millones, equivalentes al 1,8% del total, destinados al funcionamiento legislativo y administrativo.

Un presupuesto de administración más que de expansión

En su conjunto, el Presupuesto Municipal 2026 muestra a un Municipio con más recursos en términos nominales, pero con limitado margen real de decisión. La dependencia de la recaudación local, el peso del gasto corriente, la deuda acumulada y una obra pública supeditada a fondos provinciales delinean un escenario de gestión orientado a sostener servicios esenciales y administrar restricciones, más que a impulsar un proceso de crecimiento o transformación estructural.