Este miércoles el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) dará a conocer el Índice de Precios al Consumidor (IPC) correspondiente a agosto. La cifra oficial llega en un contexto de expectativas divergentes entre las proyecciones privadas y las del propio mercado financiero.
Según el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) que elabora el Banco Central, los analistas prevén una inflación mensual del 2,1%, lo que implicaría una aceleración frente al 1,9% registrado en julio y marcaría la primera vez en cuatro meses que el indicador supera el 2%. Para el componente núcleo, las estimaciones se ubican en torno al 2,0%.
Distintas consultoras privadas, en cambio, pronostican que la suba de precios habría sido más moderada, con un rango entre 1,6% y 1,8%, lo que mostraría cierta desaceleración respecto al mes previo.
El caso de la Ciudad de Buenos Aires
Los datos oficiales de la Dirección de Estadística porteña, publicados el lunes, mostraron que la inflación en la Ciudad de Buenos Aires fue del 1,6% en agosto, por debajo del 1,9% de julio. Con ese resultado, la variación interanual alcanzó el 37,4%, mientras que el acumulado en lo que va de 2025 trepó al 20%.
Los rubros que más incidieron en la suba mensual fueron servicios financieros (+5,7%), transporte (+3,0%), salud (+2,1%) y gastos vinculados a la vivienda (+1,9%). En tanto, los alimentos se incrementaron apenas 1,0%, con fuertes diferencias internas: el pan y los cereales subieron 2,2%, las frutas 5,5%, mientras que las verduras retrocedieron 1,2%.
Perspectivas hacia adelante
De confirmarse las proyecciones del REM, la inflación podría retomar una tendencia descendente en los próximos meses, con estimaciones de 1,5% hacia febrero de 2026.
La expectativa por el dato oficial de agosto es alta, ya que permitirá evaluar si la dinámica inflacionaria se estabiliza en torno al 2% o si los precios retoman un sendero de baja, como anticipan algunos economistas.